martes, 30 de agosto de 2016

CANCIÓN DE AGOSTO, 2015



Es la penúltima tarde de agosto,
se despide con aires de tormenta 
escandalosa, derribando 
árboles y sombrillas a su paso.

Parece que quiera dejar recuerdo

de este domingo veraniego,

contrarresto los truenos, escuchando
las canciones de otros veranos.

Cuando se tenían quince años
e ignorabas cuántos tendría el amor
y los besos eran robados
en aquel último guateque.

Solo había una blanca palidez
contrastando con el carmín
de las mejillas ante la mirada
enamorada de los ojos miel.

Ahora sé que se agotaron
nuestras canciones del verano,
tanto han cambiado nuestras vidas
que los te quiero nos bastan.

Ha acabado la tormenta y huyo, 
busco la luna llena entre las nubes,
no quiero pensar en el ayer
y menos, en la canción del mañana.

(R.J.M./30.8.15)

6 comentarios:

Pedro Gómez Gutiérrez dijo...

Hola Rosa.

Reconozco que no soy muy (nada) ducho en la poesía, siempre he pensado que los párrafos tenían que rimar, pero leo lo que escribes una y otra vez, y termino por darme cuenta el sentido que tiene y me gusta, o por lo menos de la forma que lo interpreto yo.

Has escogido además una foto muy representativa.

Un abrazo amiga.

Pedro Mateos dijo...

Que bien lo haces cuando quieres o mejor cuando tienes un motivo para hacerlo. Te queda un poema o canción lleno eso que tanto quieres. Y él siempre estará ahí, siempre que tu lo quieras. Besos mil.

Esther Planelles Arráez dijo...

Triste y feliz a un tiempo; estas paradojas son las que nos hacen más humanos. Gracias por compartirlo.

Un abrazo.

Mari Carmen Azkona dijo...

Ni en el ayer, ni en el mañana, mi querida Rosa, sino en el siempre.

Emotivo final de agosto, busquemos juntas esa luna llena.
Un beso grande.

Rosa del Aire dijo...

Queridos amigos: Esther Planelles, Pedro Gómez y Pedro Mateos. Os doy las gracias por vuestras palabras tan llenas de cariño. Disculpadme por no haberos contestado antes, ando muy escasa de tiempo, me meto en demasiados berenjenales.
Besos y abrazos para los tres.

Rosa del Aire dijo...

Querida Mari Carmen Azkona, seguiremos buscando la luna que nunca nos abandona en nuestros sueños. Te pido disculpas al igual que a los otros amigos, ahora les ha dado por diseminar las respuestas en tres sitios distintos.
Besos y abrazos.