
Hace tres años recibí este hermoso soneto por mi cumpleaños,
hoy hubiese sido el suyo, quiero compartirlo con vosotr@s.
A mi amiga María Rosa
Buscaba entre las rosas una rosa
que no tuviese espinas, que adornara
proclamando belleza, sin la tara
de ese tallo cueldad que la desdiosa.Mirad
Tampoco encontrarás en otra cosa
ideal perfección, es preclara
sensación de afianzarse en la almenara
donde, abajo, el dolor dormita en fosa.
Todo tiene la cruel dicotomía
del bien y el mal en su naturaleza,
la diferencia está en el porcentaje.
Acaso, la total soberanía
de ese bien que añoramos, no comienza
hasta bailar en luz de otro paisaje.
Encarnación Huerta Palacios