martes, 27 de enero de 2015

Viaje al planeta Aristolio. 25

25. Sagittarius y el lustro


  Empeñado en obtener un combustible que no fuese contaminante para la atmósfera terráquea y tampoco para las galaxias, Pedro Majuelo, el exoclimastólogo, caminaba cabizbajo y meditabundo por su finca, ni siquiera se atrevía a mirar al cielo nublado, donde los pájaros volaban buscando refugio en las encinas y alcornoques.


  Los resultados habían sido infructuosos. Primero lo había intentado con la utilización de los excrementos de aves: palomas, gorriones y gaviotas, estas últimas eran de las más prolíficas. Lo peor era el hedor de los gases sobrantes, trataría de neutralizar el metano. ¿Y si mezclaba la "masa resultante" con cerveza?. La cavitación inducida por la ruptura de las burbujas más grandes, creaban pequeñísimas nubes de gas carbónico, las "burbujas hijas" crecían en rápida expansión y creaban la espuma. Si la formación de espuma era tan explosiva, cuanto más grandes eran las burbujas, podía suceder que con la presión impulsaran el motor del cohete PEPA. No contó con la explosión de malhumor de los circunspectos astronautas que estuvieron a punto de agredirle, al ver como volcaba los barriles de la preciada "rubia".



    Una llamada de la N.A.S.A.L., le hizo coger apresuradamente la gabardina tipo "gadget", el cielo amenazaba lluvia y el frío hacía prever una nevada. Debería haberlo previsto, pero tal y como decía Matilde: Tanta observación atmosférica de los planetas, le impedía ver el clima terrenal.



    ¿Dónde habría puesto las gafas? Cogió el sombrero del perchero, ¿le habría crecido la cabeza? Un manotazo sobre ella para colocar el sombrero hizo que las gafas sujetas por cordones le cayeran por delante de las narices. Su proverbial despiste había hecho que le hubiese pasado inadvertida la entrada en el nuevo lustro. Miró hacia las nubes y eso le recordó la llamada que esperaba de la Dra. Vichiffta, la investigadora de amplio espectro planetario.



    Hacía tiempo, Pedro Majuelo había descubierto cerca de la Vía Láctea, una nube de polvo, llamada Sagittarius B2, cuya característica principal era un gas llamado formiato etílico, lo que le hizo sospechar que fuese bebible y lo había enviado a analizar.



  Cuando entró en el edificio iba chorreando agua desde el sombrero, miró hacia sus zapatos. ¡Que desperdicio de agua! Pensó, detrás de él, el robot limpiator se paró y lanzó un pitido. Se detuvo, dejó el paraguas cerrado que colgaba de su brazo, sacudió la gabardina y el sombrero, dejando un gran charco, el robot se apartó para no electrocutarse. Entró en la sala de monitores, apenas se había sentado, cuando la Dra. Vichiffta le dijo: 

-   ¡Eureka, amigo Majuelo! Sus sospechas eran ciertas, la nube Sagittarius contiene el gas formiato etílicus, lo que le proporciona un peculiar aroma a ron y un cierto sabor a frambuesas.

- ¡Fantástico! -Pedro Majuelo dio un gan salto y se le cayeron las gafas- ¡Gracias, doctora Vichiffta! 

   Mister Polen, seguía la conversación desde su monitor. 

-  ¡Eureka, eureka! -intervino- Nadie Avanza Sin Alegría Luminosa, esto merece una gran fiesta para celebrar el nuevo lustro al antiguo estilo romano, una ceremonia de lustratio.


    Laura, la traductora del chino mandarino y otras lenguas, le recordó que terraqueamente hablando, lustro también significa quinquenio y por tanto, revisión de los salarios.

 
-  Lamento interrumpir -dijo la Dra. Vichiffta- no me dejastéis terminar mi informe. El polvo de la nube Saggitarius, con aroma a ron y sabor de frambuesas detectado por nuestro animalis anonimatis, también demostró poseer partículas de cianuro de propileno, lo cual no la hace muy bebible que digamos.



La noticia cayó como un alud de nieve sobre la cerveza.



(R.J.M./25.1.15)

7 comentarios:

Pedro Mateos dijo...

Nada, que no hay forma de encontrar un buen combustible, si al menos los gases de la cerveza impulsaran al salir por el tubo de escape...

Vichoff dijo...

¡Cuánto se ha hecho esperar este nuevo capítulo!
A ver cómo se las arreglan ahora los de la NASAL para hacer bebestible el polvo de Sagitarius.
Es una gozada leerte, Rosa preciosa.
Un abrazo enorme.

Rosa del Aire dijo...

En tu caso, no volvería a intentarlo con la "rubia", so pena de acabar apedreado. Tendrás que seguir buscando otra fórmula.
Besos aristolianos.

Rosa del Aire dijo...

Ya sabes Vichiffta, hay épocas de sequía, el problema es que no creo que hagan bebible el polvo de Sagittarius (que existe en la galaxia, ¡eh!) después del óbito del animalis anonimatus, a ver quién se atreve..,

Mari Carmen Azkona dijo...

Con lo fácil que es probar con la sidra, ahora que acaba de llegar fresquita a las Kupelas ;-)

Como me divierto leyéndote, Rosa y cómo admiro tu imaginación. Espero la nueva entrega.

Besos y abrazos

Rosa del Aire dijo...

Francamente Karmiña no creo que la sidra hubiese dado mejor resultado, tendría que haber sido un buen escanciador. Mejor es que siga dedicándose al estudio de los climas en los planetas.
Los inventos mejor con gaseosa.
Bueno voy a ver si preparo la fiesta de las carnestolendas, antes de que se pase el carnaval.
Besitos.

maricarmen dijo...

Rosa las historias de este planeta son increíbles y muy divertidas..Me encanta.Que imaginación tienes y tienen los que las escribís.
Me encantaría poder escribir alguna historia de estas,algún día.