Desde mi calle es brillante la luna.
Es una calle como otra cualquiera
Es una calle como otra cualquiera
con el color de las hojas perdidas
y la añoranza de cuerpos vencidos.
Puertas cerradas en el tiempo
y besos robados en los umbrales
naufragados en la vorágine.
Crecieron tantos sueños
que nunca se cumplieron,
hubo tantos deseos sin florecer.
Se fueron agostando los rostros
crecieron amargas raíces.
Alguien dijo:
Aprovechad el tiempo.
Nadie le escuchó.
Aprovechad el tiempo.
Nadie le escuchó.
¿En que pienso? Pensaba
en los que fueron
a visitar las estrellas
y nunca volvieron.
en los que fueron
a visitar las estrellas
y nunca volvieron.
En el camino por recorrer,
mientras ondean las sábanas
en el frío aire
de este trece de diciembre.
de este trece de diciembre.
El viento minuciosamente,
oculta la desnudez de la luna
y tiende las nubes en el vacío.
Mañana, tal vez se vista la calle
con gotas de rocío
y haga crecer nuevas ilusiones.
(R.J.M./13-12-06)



