miércoles, 4 de enero de 2017

MI CALLE Y LA LUNA



Desde mi calle es brillante la luna.
Es una calle como otra cualquiera

con el color de las hojas perdidas

y la añoranza de cuerpos vencidos.


Puertas cerradas en el tiempo

y besos robados en los umbrales

naufragados en la vorágine.


Crecieron tantos sueños

que nunca se cumplieron,

hubo tantos deseos sin florecer.


Se fueron agostando los rostros

crecieron amargas raíces.

Alguien dijo:
Aprovechad el tiempo.
Nadie le escuchó.

¿En que pienso? Pensaba
en los que fueron
a visitar las estrellas
y nunca volvieron.

En el camino por recorrer,

mientras ondean las sábanas 

en el frío aire 
de este trece de diciembre. 

El viento minuciosamente,
oculta la desnudez de la luna
y tiende las nubes en el vacío.



Mañana, tal vez se vista la calle

con gotas de rocío

y haga crecer nuevas ilusiones.


(R.J.M./13-12-06)

3 comentarios:

Esther Planelles Arráez dijo...

Tal vez, sí; que de ilusiones no se puede vivir y sin ilusiones no habría vida. Y a pesar de que la vida no siempre es una buena anfitriona, la esperanza nos aguijonea para que nunca perdamos el aliento.

Un abrazo, Rosa.

Pedro Mateos dijo...

Ay la luna, el rocío de la mañana, tantas cosas... tantos recuerdos buenos y malos, bueno más que malos, feos, lo que importa es que los tengamos y podamos crear lo que se´r los recuerdos de mañana.
Un abrazo de Pedro.

Rosa del Aire dijo...

¡Hola Esther Planelles! No sé lo que le sucede realmente al blog, te lo comenté en su momento y no aparece.
Muchas gracias por tus palabras, me alegra saberte al otro lado de la lectura.
Envíame el nombre de tu blog, lo seguía pero también ha desaparecido.
Besos y abrazos, amiga.